Retrato del bailarín piñeroCuando es preguntado por esta singular tradición siempre contesta:
“te tiene que gustar mucho y tienes que llevarlo en la sangre”
A Rafael, durante la Bajada de la Virgen lo que más le gusta es la llegada a la Cruz de los Reyes. Cuenta en su memoria con multitud de anécdotas acaecidas de su etapa de bailarín poniendo siempre énfasis en señalar al pueblo piñero como único en el mantenimiento de sus tradiciones.
“no es que seamos los mejores, es que tenemos otro ánimo. Nuestras fiestas son las más concurridas y animadas, la gente pone emoción en las cosas”.
Tocando el tambor en su juventud
Ha recibido dos placas que tiene colgadas en su casa como “oro en paño” y exhibe con orgullo cada vez que lo visitan, relacionadas con su labor dentro del conjunto de bailarines así como con los largos años y entusiasmo dedicados como bailarín de las fiestas.
Actualmente y debido a su edad ha dejado de bailar. (Siempre con Domingo “Pandullo” y más tarde con alguno de sus hijos). Sin embargo, hoy aprovecha cualquier ocasión que puede como pastor para acompañar al grupo de bailarines de El Pinar .
Rafael (a la dcha.) acompañado por otros pastores en San Antón 2009
Desde la redacción de folclorehierro damos nuestro más sincero homenaje a Rafael, por el amor que ha puesto en la conservación de nuestro folclore y por su labor encomiable e intensa entrega a lo largo de casi toda su vida como bailarín.